Becca
Cuando llegamos al apartamento le indique a Nacho el cuarto de Effie y él la llevo a su cama mientras yo tomaba dos vasos y servia un poco de whisky para los dos.
Pasaron 5 minutos y no salÃa del cuarto de Effie, esto ya era sospechoso y daba miedo, Effie estaba muy borracha y dormida, no conozco tan bien a Nacho pero no parece del tipo de querer aprovecharse de alguien. Por si las dudas me acerque a su habitación y tuve que llevar mi mano a mi boca por la escena que vi.
Nacho estaba atrapado entre los brazos de Effie, sospechosamente sin camisa, y tratando de salir de debajo de ella, al parecer sin triunfo, debo reconocer que Effie es fuerte. Me quedé observando la escena hasta que Effie lo soltó y con el impulso que tenÃa por querer zafarse, salió casi cayéndose de la cama. No pude más y solté la risa más escandalosa por lo que se dio cuenta de mi presencia y volteó con unos ojos bien abiertos, pareciera lleno de vergüenza. Effie despertó sólo para quejarse por el ruido, agarró lo primero que vio y lo puso de almohada debajo de ella.
Nacho hizo cara de pocos amigos cuando vio eso y se aproximó a mi saliendo de la habitación
- ¿Te parece gracioso?
- La verdad es que sà aunque aún tengo la duda sobre por qué estás sin camisa
- ¿Quieres la historia larga o la corta?
- Definitivamente la larga- dije riéndome y esperando una buena conversación
- Cuando deje en la cama a tu amiga, ella hizo cara de querer vomitar por lo que fui corriendo al baño por el bote de basura y lo puse a su lado, pero al parecer sólo querÃa repetir asà que deje el bote a lado de ella por si las dudas y le dije pero reacciono jalando mi camisa y queriendo quitármela, trate de safarme de ella pero después me jaló a la cama y en mi intento por retirarme me jaló la camisa y me la saco, me agarró del pantalón y asà fue como terminé enredado por su cuerpo. Pero ahora no puedo ponerme mi camisa ya que tu amiga la tiene debajo de su cabezota...
Me quedé viéndolo por un rato hasta que no aguante más y solté la carcajada y obviamente su respuesta fue voltearme los ojos y salir de mi vista, por lo que lo seguà hasta la cocina.
- Ya, lo siento pero debes admitir que fue divertido
- Quizás para ti pero ahora cómo voy a regresar a mi casa semidesnudo por culpa de tu amiga
- Tranquilo, ahorita la despierto para que me deje agarrar tu camisa pero déjame disfrutar del espectáculo
Volteó a verme con cara de estar tramando algo y con una sonrisa en su cara
- No me sorprenderÃa que todo esto fuera un plan tuyo para tenerme casi desnudo en tu departamento, pero vamos que lo hubiera hecho sin necesidad de tanto rollo, sólo lo hubieras pedido y ya esta
- No imagines cosas que no son Nacho, con espectáculo me refiero a que seas mi arlequÃn, asà que adelante, hazme reÃr, te lo ordena tu reina
Y ahà fue cuando caà en la cuenta de mi error, se acercó tan rápido a mi que no pude reaccionar a tiempo y comenzó, de nuevo, el ataque de cosquillas.
Nacho
-No perdón, tu reina quedó complacida, ya no quiere reÃr más - repetÃa Becca mientras yo la agarraba de tal forma que no se escapara de mis cosquillas.
- Oh no, esto te pasa por contratar un arlequÃn que no sigue ordenes, debe ser más precavida con lo que ordena mi reina.
Su mano trataba de apartarme inútilmente hasta que fue muy abajo y toco algo que no tenÃa planeado que tocará, al menos no todavÃa. Ella entendió su error y los dos nos detuvimos y nos sentamos lado a lado sin decir nada, y ese simple toque basto para que tomara uno de los cojines de a lado y lo pusiera arriba de mis piernas si no querÃa hacer más incómodo este momento.
- Creo que deje dos vasos con nuestras bebida ¿Tú no tienes sed? yo tengo mucha, ¿Qué pasa con el clima aquà eh? en mi paÃs no hace tanto calor, dios y este departamento parece ser el mismo infierno.
Definitivamente está nerviosa porque no para de hablar sobre el clima pero no la culpo, yo estoy igual, aunque no entiendo la razón, no es como si nadie me hubiera tocado antes, aunque suelo ser yo el primero en tocar pero no entiendo nuestra reacción.
Ella regresó con nuestros vasos y antes de tomar olà su contenido
- ¿Quieres agregar más alcohol a nuestro cuerpo?
- Tienes razón, mejor lo tiro y tomamos un poco de agua- La detuve antes de que se fuera y la jale hacia mi, los dos nos quedamos viendo hasta que ella aparto la mirada y fue el punto en el que después de pensarlo toda la noche, más la platica que tuvimos antes y lo que acababa de pasar, sacaron lo peor de mi y me deje llevar por la situación, cuando reaccioné, tenÃa los labios de Becca en los mÃos y a pesar de que ella al principio no hacÃan nada, pronto sus manos tomaron mi cabello y la recosté en el sofá mientras continuaba el beso que pronto dejó de ser un beso de uno para pasar a uno con más ganas y acelerado. Sus manos recorrÃan mi torso desnudo y eso sólo hizo que me excitara más de lo que ya estaba. Comencé a bajar mis manos por su cintura y subir un poco su blusa hasta sentir su piel en mis manos.
Mis besos continuaron por su cuello mientras ella jadeaba cada que depositaba uno, mi cuerpo respondÃa al de ella cada que se pegaba más a mi como si no fuera suficiente la poca distancia que habÃa entre nosotros y yo también tenÃa la necesidad de deshacerme de todo lo que impedÃa que estuviéramos más cerca, tenÃa tiempo sin sentirme como un adolescente precoz, incluso con Lily, mi novia, era tan monótono que sólo pensaba en cómo satisfacer mis necesidades pero esta vez estaba fascinado con los gestos de Becca, con la reacción de su cuerpo ante el mÃo, querÃa darle placer, querÃa que gritara mi nombre cada que sintiera tanto placer.
Mis manos pronto tomaron su blusa y ella subió las manos para poder quitársela y observarla
- Mejor que en mis sueños -le dije mientras ella me sonreÃa y yo volvÃa a sus labios, mordiéndolos y disfrutándolos. Mis manos viajaron por si cintura hasta sus pechos y comencé a masajearlos mientras ella respiraba aceleradamente y jadeaba dentro de mi boca. Mi otra mano comenzó a bajar por su pantalón y poco a poco fui desabrochando sus botones para tener un mejor acceso. Mi mano siguió bajando hasta que el ruido de un cristal roto nos sorprendió y volteamos a ver qué habÃa pasado.
- Lo siento - dijo Becca con una sonrisa llena de vergüenza porque al parecer habÃa tirado los vasos con whisky que estaban en la mesa. Le sonreà y me acerqué para darle un beso pero me detuvo
- Espera, sé que parece que quiero hacerlo pero no puedo Nacho -Me dijo con un tono nervioso, me alejé un poco de ella para que pudiera sentarse.
- No puedo meterme entre tu y Lily, esa no soy yo, además esta es una locura, prácticamente soy virgen y no puedo hacerlo con un tipo que apenas si conozco y que además tiene novia por muy sexy que sea.
No sabÃa si estaba impactado por el primer comentario o por el hecho de que Becca reconociera que soy sexy.
Al parecer mi expresión era de sorpresa total porque Becca seguÃa preguntando si me encontraba bien pero no sabÃa qué responder.
- Asà que sà te parezco sexy - le dije mientras ella volteaba sus ojos y salÃa del sofá.
- Eres imposible, te digo que no podemos hacer nada porque tu tienes novia y lo único que captas es que eres sexy, me rindo contigo Nacho.
Me acerqué a ella y la tomé por los brazos
- A ver que a mi me gustas, y no sé qué me pase, suelo comportarme pero despiertas ciertos instintos en mi que me son difÃcil de controlar.
- Suenas tan cliché, no sé cuántas veces he leÃdo eso Nacho
- Bueno pues sonará cliché pero es cierto, me gusta pasar tiempo contigo, me siento con la confianza de decirte las cosas, vamos que hasta te confesé lo de Lily y entiendo lo que me dices, pero tú déjame ese problema a mi, sólo respóndeme una cosa ¿Te gusto?
- Nacho no esta bien hacer esto, sabes que...
- No te pregunté eso ¿Te gusto?
- Bueno sÃ, sà me gustas pero yo no le harÃa algo asà a tu nov...
La besé antes de que continuara con sus dudas y ella respondió a mi beso pero rápidamente me alejó de ella
- No, no me hagas esto Nacho, no pienso ser el plato de segunda mano de nadie, si quieres divertirte con alguien más hazlo, no me importa si tu quieres andar con todas para sentirte bien pero conmigo no. No por tu culpa voy descuidar mi perfecta salud emocional y sin dramas patéticos en mi vida. Si tu quieres seguir con tu plan de fingir amor con tu novia no te juzgo pero a mi no me involucres por favor.
- Oye tranquila, escucha Becca lo último que quiero es herirte, realmente me gustas y no es sólo por decirlo, dios es lo más cursi que diré y me disculpo por esto antes pero, cuando te veo siento la necesidad de querer verte en todo momento, bueno también te desnudo con la mirada pero ya tranquila no me veas asÃ, es tu culpa por ser tan sexy, pero a lo me refiero es que me duermo pensando en que quiero saber más de ti, qué te gusta, qué no te gusta, cuál es tu obsesión por los libros, tu color favorito, todo, quiero saber todo. Incluso tu posición favorita aunque seas virgen.
Siento el golpe de una almohada en mi mejilla, pero al menos ahora se esta riendo y no esta enojada conmigo. Tomo una almohada y ella comienza a poner sus manos contra su cara
- Oye relájate, te lo merecÃas y lo sabes, no me ataques que no es justo - me decÃa pero yo no iba a aceptar eso asà que me acerque más y ella se paró para correr de mi pero un grito fue lo que pasó en realidad.
- Fuck, mi pie, estúpidos vidrios
Mi mirada fue justo a su pie que estaba sangrando por pararse justo donde cayeron los vasos y se rompieron. Rápidamente me acerque y tome su pie para ponerlo en mis piernas, no parecÃa muy grave, sólo algunos vidrios que se encajaron.
- Dime donde esta tu baño para limpiarte las heridas - Ella señaló el baño y la cargue para llevarla a la bañera donde pudiera limpiar la sangre. Me dijo dónde estaba la medicina y pronto le puse un poco de alcohol con el cuál mis brazos sufrieron las consecuencias de sus apretones por el ardor. La tome de nuevo y la deje en su cama después de ponerle una mini venda en su pie.
- Ahora dejarás de ser mi arlequÃn y serás mi médico esclavo
- Sabes que siempre podrÃa ser tu esclavo sexual, sólo tienes que pedirlo
- Sueña esclavo que eso no va a pasar
- Pues tu cuerpo no decÃa lo mismo hace unos momentos
- Todo es culpa de alcohol, no sabÃa lo que hacÃa, mi cuerpo me traicionó pero ya tomé el control de nuevo.
- Pues avÃsame cuando tu cuerpo lo tome de nuevo porque me cae muy bien realmente.
Después de una discusión entre si el baile era una forma de hacer ejercicio, Becca empeñada en que sà y tratando de mostrarme su "twerk" poco profesional y en una pierna, cayó rendida y sólo la abrace. Lo que nunca habÃa pasado, yo acostado en la cama con una mujer, con la ropa puesta, a excepción de la camisa que aún no recuperaba pero realmente no me importaba, y sin la intensión de tener sexo, sólo hablar. Claro que mis bolas estaban adoloridas después de tremenda excitación del momento anterior pero después lo solucionarÃa, ahora sólo estaba hipnotizado con la espalda de esta mujer delante mÃo.
- Eres diferente a como pensé que serÃas -Soltó Becca cuando pensé que ya estaba durmiendo
- ¿Diferente bueno o diferente malo?
- No lo sé aún
Y no volvió a hablar por lo que los dos cerramos los ojos y en mi mente tenÃa claro qué iba a decirle, tratarÃa de no romper su corazón pero no era justo para ninguno.


















